Tras visitar Venezuela y Nicaragua, el presidente iraní continuará su recorrido por Cuba y Ecuador. Barack Obama pidió públicamente a los gobiernos de la región que le reclamen a Irán un cambio de rumbo en materia nuclear
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| Mahmud Ahmadinejad fue recibido por Hugo Chávez en su primera etapa de la gira latinoamericana - Foto: Presidency of The Islamic Republic of Iran |
El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad inició el domingo una gira de cinco días por Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador, que busca afianzar las relaciones bilaterales.
La primera parada en la gira fue en Venezuela, donde Mahmud Ahmadinejad fue recibido con honores por el presidente Hugo Chávez en el palacio de Miraflores. Ambos mandatarios dieron un discurso público donde afianzaron su alianza, expresando: “A pesar de los arrogantes que no quieren que estemos juntos, estaremos juntos para siempre”.
Además, el presidente venezolano afirmó que según los “lacayos del imperialismo” el mandatario de iraní está en Venezuela para “afinar la puntería rumbo a Washington”. Respecto de esto, señaló: ”La guerra nuestra es contra la miseria, la pobreza, ésa es nuestra guerra”
A continuación, el líder iraní visitó suelo nicaragüense, donde asistió a la asunción de Daniel Ortega, quien ocupa por tercera vez el cargo de presidente. Ahmadinejad se dirigió a Ortega como su “hermano”, y le deseó éxitos en su nuevo mandato.
Las repercusiones por la gira latinoamericana de Ahmadinejad no se hicieron esperar. Desde Washington, algunos sectores de línea dura afirman que el propósito del mandatario es fortalecer su programa nuclear. Roger Noriega, quien dirigiera la oficina de asuntos latinoamericanos durante la presidencia de George W. Bush, afirmó que Irán está recibiendo ayuda de Venezuela, y tal vez de Ecuador, para extraer uranio para su programa nuclear.
Noriega profundiza sus acusaciones, señalando además que Irán está construyendo una red de agentes locales en Latinoamérica para atentar contra blancos de Estados Unidos y de Israel en la región, en el caso de que se produzca un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes.
En cambio, aquellos sectores más moderados en Washington sostienen que el líder iraní está tratando desesperadamente de proyectar una imagen de fuerza, mostrándoles a sus compatriotas que es recibido con todos los honores en el extranjero y por lo tanto, su gira por Latinoamérica no sería más que una señal de debilidad.
De cualquier manera, la gira del mandatario iraní generó un importante rechazo, no sólo en los EE.UU., sino también en la Unión Europea. Recientemente, los países de la Unión acordaron prohibir las importaciones petroleras provenientes de Irán, mientras que en los EE.UU. se aprobó una ley para sancionar a instituciones financieras que mantengan negocios con aquel país.
La denominada ley de gastos de Defensa, que entró en vigor el 1 de enero, contempla sanciones contra cualquier institución extranjera que comercie con el Banco Central de Irán. Estas medidas se constituyen en un castigo ante el avance del programa nuclear de la nación islámica.
Por su parte, en los últimos días Irán ha amenazado con cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 35% del petróleo del mundo, en caso de que las sanciones económicas afecten sus exportaciones de petróleo.