- República Argentina

16/01/12 - Finanzas Internacionales

Análisis - Marcelo Bruchanski
China apunta contra el dólar. Japón se suma

En la última semana del 2011, China y Japón, segunda y tercera economías mundiales, alcanzaron un acuerdo en el que promueven la utilización de monedas locales en el comercio bilateral evitando al dólar. 

Jiabao - Noda
Wen Jiabao y Yoshihiko Noda acordaron que el comercio bilateral se realizará en monedas locales. Foto: setyoufreenews.

En la visita del primer ministro japonés a China en el último lunes del año 2011, ambos países anunciaron un acuerdo para comerciar directamente en sus propias monedas. Los motivos que explicitaron fueron reducir los costos de transacción que implica la utilización del dólar y disminuir el riesgo cambiario. Asimismo, Japón confirmó que planea comprar bonos chinos denominados en yuanes.

Este tipo de acuerdo no es el primero que China o Japón alcanzan a fin de promover la utilización de sus monedas. Una semana antes, China firmó un swap de monedas con Tailandia como parte de un plan para promover el uso del Yuan en la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático). Por su parte, Japón negociaba otro swap de monedas con India en la misma semana que alcanzó el acuerdo con China. Corea del Sur también llegó a este tipo de arreglo tanto con China como con Japón.

Sin embargo, la particularidad del acuerdo sino-japonés es que se trata de dos potencias (segunda y tercera economía mundial) que además son los dos mayores tenedores de bonos de deuda del gobierno estadounidense y de reservas internacionales. Asimismo, el tamaño del comercio entre estos dos países es enorme y es liquidado en un 60% en dólares.

Por otro lado, la compra por parte de Japón de bonos chinos denominados en yuanes se enmarca en el plan  para diversificar su cartera de reservas internacionales y en el plan de China para aumentar el uso del yuan. Dada la convertibilidad restringida de esta divisa y que China mantiene su Cuenta Capital cerrada, las empresas extranjeras que reciben yuanes no tienen donde invertir ese dinero. Por lo tanto, la compra de Japón de bonos denominados en Yuanes ayudaría a revertir esta situación.

China ha manifestado en reiteradas ocasiones la inconsistencia entre el nuevo mapa económico mundial y la preeminencia del dólar como moneda global. Su estrategia consiste entonces en alentar el uso del yuan en desmedro de la moneda estadounidense. En concordancia con esto, en abril del año pasado, junto a los otros países denominados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) demandaron un nuevo Sistema Monetario Internacional que incluya una moneda global. Señalaron al dólar y al actual orden monetario como responsables de la crisis financiera internacional y propusieron también generar un sistema de crédito comercial en monedas locales.

Actualmente, el dólar es el principal medio de pago internacional, la unidad de cuenta en la que se denominan los contratos y los precios en los mercados internacionales y, en consecuencia, también es la principal reserva de valor.

Si bien en el período que abarca desde 1945 hasta 1971, Estados Unidos pudo incurrir en déficits en su Balance de Pagos (pero no en su Cuenta Corriente) y financiarlos con activos denominados en su propia moneda, mediante la inconvertibilidad de su moneda en oro luego de 1971 y la reanudación de su control sobre el Sistema Monetario Internacional a partir de la década de 1980 bajo la lógica de un mundo unipolar, Estados Unidos ganó grados de libertad ya que pudo apreciar o depreciar su moneda sin riesgo de una corrida hacia el oro y tuvo la posibilidad de modificar su tasa de interés (que establece la autoridad monetaria de Estados Unidos y es la tasa de referencia para el resto del mundo) de acuerdo a sus objetivos domésticos sin necesidad de equilibrar sus cuentas externas. Es decir, la de-monetización del oro y el liderazgo inobjetable por parte de Estados Unidos implican que el déficit de Cuenta Corriente de Estados Unidos es financiado por la acumulación de Bonos en dólares por parte del resto del mundo que, si quiere formar parte del Sistema Monetario Internacional, debe aceptarlos.

Pero la historia no se detuvo. Actualmente, tras el parcial fracaso de la Eurozona en crear una moneda que compita con el dólar, el liderazgo de la moneda estadounidense no está siendo desafiado por otro país occidental y desarrollado, sino por China.

Diversos analistas se comienzan a preguntar si se aproxima el fin del liderazgo del dólar como moneda internacional y cuanto tiempo falta para que eso suceda. Si bien quien escribe se abstiene de hacer predicciones temporales, lo cierto es que si el acuerdo entre China y Japón resultara exitoso, los tiempos se acortarían significativamente.

El autor es Licenciado en Economía (UBA) y maestrando en Relaciones Económicas Internacionales (UBA). (mbruchanski@geic.com.ar)

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