- República Argentina

24/01/12 - Anonymous y las leyes antipiratería

Por Lucas Ferrario (lferrario@geic.com.ar)
SOPA, PIPA y hacktivismo: una semana de guerra informática

En la última semana el Congreso de los EE.UU. avanzó con leyes antipiratería en Internet y el FBI detuvo a los responsables de Megaupload. En rechazo, Anonymous lanzó la operación Tango Down

Anonymous tras el cierre de Megaupload
Anonymous alienta a desobedecer. Rechazo a la ley SOPA y el cierre de Megaupload

La tormenta informática en torno a la “piratería” en Internet ha comenzado. Mientras diversos países se encontraban inmersos en procesos legislativos tendientes a controlar los flujos informáticos de la web, el FBI se decidió, luego de muchos años, a dar un punto final a uno de los portales más visitados de internet y que, al mismo tiempo, nucleaba una de las mayores concentraciones de tráfico de material ilícito virtual.

El golpe maestro fue llevado a cabo el pasado jueves 19 de enero luego de años de investigación por parte del FBI, en una acción llevada a cabo en nueve países y por la que el Departamento de Justicia estadounidense ordenó la detención de cuatro personas en Nueva Zelanda, vinculadas a la cúpula directiva del sitio de servicios de alojamiento y descarga de archivos Megaupload, y levantó cargos contra otras siete en Estados Unidos.

La medida del FBI coincidió con el avance de múltiples procesos legislativos referidos a la lucha contra la piratería en internet en diferentes países. Las más emblemáticas de ellas son quizás las leyes S.O.P.A. (Stop Online Piracy Act) y P.I.P.A. (Protect IP Act), ya que su ejecución implicaría la regulación del flujo informacional en el país con mayor cantidad de servidores de internet en el mundo.

Actualmente sus procedimientos se encuentran congelados en el congreso estadounidense, ante el fuerte rechazo de muchos ciudadanos y la protesta de gigantes de internet como los son Google, Wikipedia, YouTube y las redes sociales.

Entre las acusaciones contra los responsables de Megaupload se encuentran la provocación de pérdidas mutimillonarias valuadas en más de 500 millones de dólares a empresas discográficas, cinematográficas y editoriales, violación de derechos de autor, lavado de dinero, extorsión, crimen organizado e incluso la distribución de pornografía infantil y propaganda terrorista por parte de la “Megaconspiración”, tal como los fiscales del estado norteamericano denominan en sus archivos a la compañía acusada.

El hecho de considerar a los acusados como una banda criminal o terrorista permitiría hacer uso de jurisprudencia ya existente en los Estados Unidos, en lugar de tener que buscar nuevos marcos legales que complicarían el proceso judicial.

Como represalia por el cierre de Megaupload, en los días siguientes a las detenciones, el grupo de hacktivistas Anonymous dejó inactivo el sitio web del Departamento de Justicia estadounidense, reveló datos personales del director del FBI y comenzó un ataque a la industria cultural mediante el cierre de la página web de la discográfica Universal Music o la publicación, este último lunes, de un sitio con una lista de enlaces para descargar música y películas de la compañía japonesa Sony, la cual apoya las leyes estadounidenses de antipiratería.

Además, en la red comenzó a circular una campaña denominada Black March (Marzo Negro) que tiene por objetivo boicotear a la industria del entretenimiento durante ese mes, alentando a las personas a dejar de consumir libros, películas, música y videojuegos. En las últimas horas Anonymous publicó un extenso listado de discografía y filmografía de Sony Music disponible para descargar, ofreciento una alternativa para pasar el Marzo Negro sin dejar de consumir.

Actualmente el FBI tiene en su mira a un gran número de páginas web que ofrecen servicios similares a los de Megaupload o que funcionaban como nexos entre los internautas y los archivos contenidos en el sitio recientemente cerrado, entre ellos un gran número de sitios españoles y latinoamericanos.

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